Cuyuxquihui

Ciudadela fortificada


Salatiel Barragán
Cuyuxquihui.- Plaza central

Plaza central

Esta es una zona arqueológica casi desconocida que cuenta con estructuras piramidales sin modificar, rodeada por cedros, guásimas, aguacates, y bambúes.

Siempre he dicho que nuestros ancestros prehispánicos, escogieron los lugares más espectaculares para construir sus centros ceremoniales: Tenochtitlán en el centro del Lago de Texcoco, Tulum frente al mar Caribe, y Cuyuxquihui en la cima de la Sierra de Papantla. La vista panorámica nos permite admirar enormes planicies cubiertas por naranjales, milpas y potreros, todo regado por el zigzagueante río Tecolutla. El asentamiento se extiende varios cientos de metros de sur a norte, donde ocupa una explanada limitada por un acantilado al este y la pendiente al oeste hacia las planicies del Golfo de México. Seguramente eligieron este sitio elevado, para evitar las inundaciones frecuentes que sufre el territorio del Totonacapan; aunque en el año 1,500 d.C. se derrumbaron los acantilados aledaños, y la arena cubrió casi todos estos edificios.

Entrada a Cuyuxquihui

Entrada a Cuyuxquihui

Conquista del Cerro Blanco

El nombre de Cuyuxquihui proviene de la raíz totonaca Cuyu (armadillo)  y Qhuihui (palo, madera o árbol) lo que significa “palo de armadillo”, en alusión al árbol cuya corteza es similar al caparazón de un animal que habita estas selvas. Se piensa que esta población surge después del abandono de la cercana ciudad de El Tajín, hacia el 1250 d.C., porque desde sus inicios, aquí se utilizaron algunos elementos culturales, como los motivos pictóricos geométricos; aunque, no puede considerarse sea una continuidad de El Tajín. Los restos materiales de los diversos asentamientos en el aledaño valle Tecolutla, hacen suponer que buena parte de ellos fueron contemporáneos a El Tajín, y que varios fueron fundados después del abandono paulatino.

Cuyuxquihui-Pirámide y turistas

Pirámide y turistas

Al llegar al lugar, lo primero que se aprecia es el predominio del verde vegetal: los cedros, chacas, guásimas, aguacates, y bambúes, que rodean las estructuras que han sido restauradas y abiertas al público. Es un área perfectamente acondicionada que ocupa  4 hectáreas del total del sitio arqueológico, calculado en más de 20 hectáreas emplazadas en la parte media del Cerro Blanco. Son visibles las estructuras restauradas como la Pirámide Principal, la Plataforma III, el edificio IV, muros, plazas y pinturas murales. Asimismo, durante varios años se han llevado a cabo trabajos de rescate mediante excavaciones y rellenos, principalmente en la zona urbana, donde se han encontrado otros edificios piramidales, plazas, canales, pozos artesianos, muros de contención, altares, y mucho más.

Centro ceremonial

Cuyuxquihui, es una zona arqueológica casi desconocida que cuenta con estructuras piramidales sin modificar, pues fue encontrada hace como 500 años. Destacan las estructuras del Edificio 1, un macizo piramidal de cuatro cuerpos con muro vertical, donde se han encontrado restos de pinturas, lítica, cerámica, y tabletas con la figura de Quetzalcóatl, lo cual indica que el edificio cumplía funciones rituales; el Edificio III es el más antiguo y en su cima se encontró un monolito remodelado en  el 1400 d.C. con caracteres mexicas. Los Edificios IV y V, también llamados los "Dos unidos", cuentan con una pequeña plataforma para contener una construcción en la parte superior; al final y emplazado sobre un accidente topográfico está el Juego de Pelota con forma de "I" de 72 metros de largo por 4 metros de ancho.

Monolito y pirámide en Cuyuxquihui

Monolito y pirámide

El lugar, surgió como un centro ceremonial en un terreno elevado en la Sierra de Papantla, donde sobresale la plaza principal rodeada por cinco enormes edificios estructurados, mismos que en algunos muros y pisos conservan restos de pinturas murales de color rojo y en menor medida de azul claro. Varios de estas estructuras corresponden a templos que alguna vez estuvieron recubiertos con estuco donde se plasmaban dibujos con gran predominio del color azul y del rojo. Aunque ahora no se aprecian, algunos estudiosos imaginan magníficos murales alusivos a escenas reales o a una transmisión de mando, procesiones de sacerdotes vestidos con elegancia, seguidos por músicos tocando caracoles, flautas y tambores.

Ciudad rectora

A primera vista lo que se observa, según los arqueólogos, semeja una enorme fortaleza, debido a los muros de contención ubicados a lo largo de la explanada de norte a sur; su altura los hace relativamente inaccesibles por el lado este, similar función cumple el acantilado del lado opuesto, lo que en conjunto crea el efecto de una ciudadela fortificada. No obstante, en la totonaca Cuyuxquihui, la llegada de los ejércitos aztecas, quienes conquistaron la región en el año 1469 d.C, imprimió un nuevo auge constructivo que modificó la arquitectura local; a partir de ese momento se cubrieron las figuras geométricas y los motivos existentes, y desde entonces funcionó como una ciudad  rectora, desde la cual se ejercía el dominio de toda la región.

Cuyuxquihui.- Explanada inicial

Explanada inicial

Según sus antecedentes, esta fortaleza ubicada junto a las montañas de la Sierra Madre Oriental, fue conquistada por Moctezuma y la Triple Alianza. Después  fue abandonada en el año1519 d.C. con motivo de la conquista española. Asimismo, durante la guerra de Independencia, desde 1813 hasta 1820, Serafín Olarte y sus rebeldes mantuvieron su cuartel y refugio en Coyuxquihui, y aquí resistieron ocho ataques realistas. Hoy este ecosistema rodeado de selvas tropicales siempre verdes, abunda en recursos naturales, donde los totonacos se alimentaron de vegetales, aves, mamíferos, peces y mariscos. Aquí, en cualquier época del año es posible comer mangos, naranjas, mandarinas, ciruelas, plátanos, jícamas, aguacates, y mucho más.

Muy cerca de la zona arquelógica, está el actual poblado de Cuyuxquihui, donde sus habitantes preservan las tradiciones y costumbres ancestrales; y algunos habitantes igual que antaño, elaboran productos de barro, flautas, tamborcillos, y participan activamente en las festividades anuales como la fiesta de Corpus Christi en Papantla, la cabecera municipal ubicada a menos de 30 kilómetros. Asimismo, en 1985, la comunidad de Cuyuxquihui cedió los terrenos donde se ubica este asentamiento prehispánico para crear la zona de reserva eco-arqueológica. Esto demuestra el interés de un grupo indígena mexicano por preservar su patrimonio cultural y natural.

Cuyuxquihui.- Muro con aspecto de fortaleza

Muro con aspecto de fortaleza

Por todo lo anterior, vale la pena visitar el lugar y sentir el calor que supera los 21 grados todo el año y así también sentir la gran calidez de la gente del Totonacapan.

Cómo llegar:

Cuyuxquihui se encuentra a 27 km. al sureste de Papantla, en el norte del estado de Veracruz. Se llega por la carretera Coazintla-Tajín, pasar por El Chote, después el puente Tecolutla - El Remolino, desviarse a Paso del Correo, y 2 km. adentro se encuentra la zona arqueológica.

Agradecimientos:

Presidencia Municipal de Papantla de Olarte, Ver.
Eme-Media R.P.