Normas y procedimientos para el ordenamiento del territorio turístico III: Coordinación de la Política


Miguel Ángel Acerenza 10 Noviembre, 2019
Miguel Ángel Acerenza

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Ante la eventualidad de que como resultado del Balance oferta-demanda que mencionáramos en el artículo anterior, sea necesario establecer incentivos para estimular la inversión para el desarrollo de nuevas facilidades de hospedaje, se deberá tener en cuenta que estos establecimientos, según su propiedad y la forma como son gestionados, se dividen en dos grandes grupos, a saber: las Cadenas Hoteleras Internacionales, por un lado; y los Hoteles Independientes, por otro. Cada uno de ellos tiene sus propias particularidades en cuento a la ubicación en el territorio turístico y la forma como contribuyen al desarrollo. Por lo que la coordinación de la Política de Ordenamiento del Territorio es un imperativo. En este artículo tratamos de  explicar tal necesidad.

Constitución de las cadenas hoteleras

Las Cadenas Hoteleras Internacionales están constituidas por grupo empresariales que operan bajo un nombre común. Dichos grupos pueden formarse de distintas maneras, a saber:

  1. Inversión directa de la propia Cadena,
  2. Hoteles  gestionados por Cadenas Internacionales, o bien,
  3. Hoteles Independientes con  Franquicias de Cadenas Internacionales.

La diferencia entre ellos radica fundamentalmente en la propiedad del establecimiento y la característica de su Gestión.   En el Primero,   el propietario del establecimiento, que puede ser la propia cadena u otro grupo empresarial, es quien gestiona y tiene el control estratégico y operacional de la misma.   En el Segundo,  la Cadena asume la Gestión del negocio, pero no  el riesgo  de su explotación.  Opera el hotel en nombre y por cuenta de los propietarios, a cambio de una contra prestación. Y finalmente, en el Tercero,  la Cadena que otorga la Franquicia no  asume la Gestión ni el Riesgo de la explotación. El propietario permanece independiente de la Cadena, pero obtiene el beneficio que le otorga la marca, su posicionamiento en los mercados internacionales, y la capacidad de su sistema de información y gestión de marketing.

Evolución de la estrategia de crecimiento de las cadenas

Originalmente la estrategia de crecimiento de las Cadenas Hoteleras se sustentaba en la compra y/o construcción de sus propiedades, pero dado que en la década de los años noventa Estados Unidos modificó la legislación que regulaba el sector inmobiliario, ello propició un cambio en la estrategia de crecimiento de las mismas debido a que los inversionistas interesados en el sector hotelero, conocedores de la experiencia y el conocimiento global que estas tenían en el negocio, comenzaron a negociar para establecer acuerdos con ellas para la gestión de sus emprendimientos en el citado sector.

Dichos acuerdos evidenciaban que no era necesario ya contar con propiedades para crecer en el negocio, y estas cambiaron la estrategia de construir o comprar propiedades por una  nueva estrategia de crecimiento con baja inversión, sin necesidad de incurrir en el riesgo financiero que implicaba la inversión en activos inmobiliarios. Adoptando así la actual estrategia de crecimiento basada en la administración de propiedades mediante Contratos de Gestión.

Estrategia esta que en la última década, aprovechando la buena imagen y posicionamiento  con que contaban a nivel internacional en el segmento de altos ingresos, ampliaron con el lanzamiento de nuevas marcas de hoteles orientadas hacia los segmentos de menores ingresos, cuyos requerimientos de alojamiento tradicionalmente eran cubiertos por los pequeños y medianos Hoteles Independientes. Generando con ello, no sólo una mayor competencia en dichos segmentos de mercado, sino también creando una barrera al ingreso de nuevos proyectos en los citados segmentos, puesto que su materialización requiere contar con recursos económicos los cuales, por lo general, los interesados en este tipo de emprendimientos no suelen disponer.

Efectos sobre el territorio y el desarrollo

Hecho los comentarios que estimábamos oportuno sobre las cadenas hoteleras, veamos ahora los efectos sobre el ordenamiento del territorio y la contribución al desarrollo, de los dos grupos hoteleros a los cuales hiciéramos mención.

Efectos sobre el ordenamiento del territorio

En el caso de las Cadenas Hoteleras, si bien las mismas tradicionalmente se han ubicado en las grandes ciudades con ofertas para los segmentos de negocios y altos ingresos, en las últimas décadas se han concentrado en mayor número en los espacios turísticos del territorio, especialmente en los centros turísticos de playa, donde con un servicio estandarizado de calidad uniforme y su tamaño, pueden competir con éxito en la oferta para el turismo masivo que caracteriza a estos espacios.

Los Hoteles Independientes, por su parte, se ubican fundamentalmente en los espacios urbanos, y se caracterizan por satisfacer los requerimientos de una amplia gama de segmentos de mercados de menores ingresos. Carecen de homogeneidad tanto a nivel nacional como internacional, pero por su gran variedad de tipos y tamaños, generalmente pequeños y medianos, ofrecen ofertas para diferentes segmentos de mercado con precios fijos, por lo que en muchos casos pueden llegar a representar  un alto porcentaje de la oferta de alojamiento.

Contribución al desarrollo económico local y nacional

En cuanto a la contribución de los grupos hoteleros al desarrollo económico, tanto a nivel local como nacional, debe decirse que existen diferencias apreciables entre ellos derivadas de una serie de factores como se podrá observar a continuación.

En el caso de las Cadenas Hoteleras a pesar de sus altas tarifas, la verdad es que las mismas están muy presionadas a la alza, no sólo por los Costos Directos de operación (entre los que podemos mencionar los de agua, electricidad y combustibles y/o gas), y los Indirectos (seguros, depreciación y honorarios de las operadoras), sino además por el porcentaje de alrededor del 30%  del Beneficio Bruto de Operación (GOP, por sus siglas en inglés) que exigen sus inversionistas.  Referente a los honorarios de las operadoras, cabe destacar que los mismos  pueden oscilar entre el 3 y el 5% del Ingreso Bruto de Operación, independientemente que se obtenga o no superávit en la explotación del hotel.

En la que respecta al beneficio que queda en las comunidades locales resultado de su operación, en verdad el mismo es mínimo. Normalmente se manifiesta en el empleo de personal local, y en la compra de algunos  suministros en la  localidad, porque las grandes compras las realizan a los proveedores de la propia cadena. Al respecto es interesante mencionar que en ciertos centros turísticos, a pesar del alto nivel de ingreso por concepto de turismo que se les adjudica, los Municipios en los cuales están localizados no tienen recursos suficientes para cubrir el mantenimiento de los accesos, las vialidades y las áreas públicas de las zonas hoteleras,  y es el Gobierno Central el que tiene que asumir la prestación de dichos servicios de mantenimiento con partidas provenientes del presupuesto general de gasto corriente, a través de los Fondos Nacionales de Turismo. 

El remanente  de la operación de dichos hoteles por lo general no se reinvierte localmente, y es canalizado a los centro financieros de las grandes ciudades para el pago de los dividendos a los inversionistas, que son los principales beneficiarios.

En lo que respecta a los Hoteles Independientes debe decirse que la situación difiere sustancialmente.  Los mismos contribuyen a la prosperidad de las comunidades locales.   Generan empleos directos e indirectos  en la propia población, por cuanto los suministros necesarios para el funcionamiento de sus establecimientos  los adquieren en proveedores locales, estimulando con ello el comercio en la comunidad y/o en las zonas del territorio donde están establecidos.   En suma, los beneficios económicos que generan se distribuyen  dentro de las propias comunidades, contribuyendo así a la mejora en las condiciones de vida de la  población relacionada, directa o indirectamente, con el desarrollo del turismo.

Necesidad de coordinar la política de ordenamiento del territorio

Pensamos que los aspectos comentado en los puntos anteriores explican la necesidad de integrar y coordinar la Política de Ordenamiento del Territorio, con los distintos niveles de Gobierno para el logro de un desarrollo armónico y equilibrado de las facilidades de hospedaje, tanto en el tiempo como en el espacio en el territorio nacional.

Requisito este que tiene que estar claramente especificado en la Ley Nacional de Turismo, tal como fuera planteado en el artículo “Acerenza dixit: Necesidad de revisar y actualizar la ley nacional de turismo”, publicado en www.portaldeamérica.com Oct.01/19.

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